- Las llamas superan las 400 hectáreas y la amenaza de nuevas tormentas secas activa la alerta máxima en el interior de Castellón.
CASTELLÓN | 9 de agosto de 2026 — La situación en la comarca del Alt Maestrat ha dado un giro crítico este domingo por la tarde. La virulencia del incendio forestal originado en Tírig ha obligado a las autoridades a decretar la evacuación inmediata de los vecinos de Catí —alrededor de 700 personas—, que hasta ahora se encontraban bajo orden de confinamiento. La decisión se ha tomado ante la imposibilidad de frenar el avance del voraz frente norte que amenaza al municipio.
Según los últimos datos oficiales, el fuego ha devastado ya un perímetro cercano a los 15 kilómetros cuadrados y roza las 400 hectáreas quemadas. Más de 300 efectivos de emergencia luchan contra el incendio en dos frentes claramente diferenciados: mientras en el sector sur (Tírig) la tregua de la humedad nocturna ha permitido estabilizar ligeramente el terreno, el flanco norte permanece completamente fuera de control.
Carrera contra el reloj y la meteorología
El dispositivo de extinción trabaja a destajo para neutralizar la amenaza antes del lunes, cuando la AEMET mantendrá activo el aviso naranja por tormentas en la zona. Se da la circunstancia de que el origen del siniestro se atribuye, precisamente, a la elevada actividad eléctrica del pasado viernes, cuando se registraron más de un centenar de rayos en la provincia. El conseller Juan Carlos Valderrama ha hecho un llamamiento desesperado a la prudencia ciudadana para evitar cualquier imprudencia que pueda diversificar los recursos de emergencia.
Este episodio de emergencia complica además los preparativos para el esperado eclipse solar del próximo 12 de agosto, un acontecimiento para el que el interior de Castellón se había preparado como punto de observación privilegiado y que ahora queda en un segundo plano ante la prioridad absoluta de salvar el territorio.