El municipio del Alto Palancia celebrará el próximo 8 de agosto una jornada festiva y divulgativa para recordar el documento fundacional otorgado por la Orden de Calatrava en 1276, una carta que tiene la particularidad de someter a Bejís al Fuero de Valencia, frente a otras poblaciones cercanas que quedaron bajo el de Aragón. El programa incluye pasacalles, teatro, un coloquio histórico y la inauguración de un mural cerámico, con la participación de los alcaldes de las poblaciones del antiguo territorio.
Bejís se prepara para conmemorar el 750 aniversario de su Carta Puebla, el documento que en 1276 dio origen a la villa y que ha marcado su identidad durante siete siglos y medio. La celebración, que tendrá lugar el próximo 8 de agosto bajo el lema «750 años juntos», contará con la participación de los alcaldes de las poblaciones que formaron parte del antiguo territorio vinculado a la orden militar, en un gesto de unidad y memoria histórica. El documento, que sometió a Bejís al Fuero de Valencia —una excepción frente a otras poblaciones cercanas que quedaron bajo el de Aragón—, será recordado con una jornada que combina el rigor histórico con la fiesta ciudadana.
La Carta Puebla de Bejís fue otorgada el 18 de agosto de 1276 por el comendador mayor de la Orden de Calatrava, con sede en Alcañiz, y no por el rey Jaume I, como suele creerse. La fecha encierra una particularidad histórica que a menudo pasa desapercibida: el monarca había fallecido el 27 de julio de ese mismo año, veintidós días antes de la concesión del documento. El territorio, conquistado para la Corona de Aragón por Pedro Fernández de Azagra, permanecía bajo dominio cristiano desde 1228, aunque sin una repoblación organizada. Fue la orden militar, propietaria de estos terrenos por cesión real, quien impulsó una colonización sistemática, atrayendo colonos del Bajo Aragón, principalmente de Cantavieja, para poblar la villa.
Cada familia recibía un lote de casa y tierra, conocido como quiñón, y a los pobladores se les llamaba quiñoneros. Las condiciones quedaron fijadas con precisión en el documento: un total de 110 colonos, que debían residir personalmente en la villa y no podían vender sus propiedades a clérigos o caballeros, sino únicamente a hombres de su misma condición. A cambio de la cesión del término completo con sus aguas, montes y tierras, los nuevos vecinos debían abonar un tributo anual de 500 sueldos reales en Navidad y 50 sueldos por hospedaje, además de entregar el diezmo y la primicia de las cosechas.
Uno de los rasgos más singulares de esta carta es que sometió a Bejís al Fuero de Valencia, una excepción en la provincia, ya que otras localidades cercanas, como Viver, quedaron bajo el Fuero de Aragón. Esta adscripción implicaba, por ejemplo, que los habitantes estaban obligados a acudir a las levas militares convocadas desde la capital valenciana, un vínculo jurídico que refuerza la identidad valenciana del municipio frente a sus vecinos del Alto Palancia. La carta también regulaba la vida cotidiana: los hornos cobraban una tasa de cocción; se permitía la caza de conejos y perdices; y los vecinos podían nombrar jurados y almutacén, aunque el justicia era designado directamente por la orden.
El programa del 8 de agosto arrancará a las 12:00 horas con un pasacalle medieval, seguido de un brindis conmemorativo, juegos infantiles y la apertura de una taberna medieval. Por la tarde, a las 19:45, el historiador José Hinojosa Montalvo ofrecerá una conferencia coloquio sobre la Carta Puebla, a la que seguirá un turno de preguntas. A las 20:30, el grupo local Arabogue Teatro representará la obra «Carta o carga puebla», una comedia que recrea con humor la llegada de los colonos y la vida de los musulmanes que habitaban el territorio. La jornada concluirá con una procesión cívica, la inauguración de un mural cerámico conmemorativo y un espectáculo de fuegos artificiales. La alcaldesa, María José Madrid, ha animado a todos a sumarse a esta cita, calificándola como «una ocasión única para celebrar juntos nuestras raíces y mirar al futuro con orgullo».