LA UNIÓ Llauradora ha denunciado que la agricultura continúa perdiendo relevancia dentro de los presupuestos de la Generalitat Valenciana para 2026, al recibir únicamente el 1,38 % del gasto total previsto por la administración autonómica.
Según los datos aportados por la organización agraria, de los más de 33.300 millones de euros contemplados en las cuentas autonómicas, solo 460,1 millones se destinan al área de Agricultura. Además, mientras el presupuesto global de la Generalitat aumenta un 3,14 %, las partidas agrarias apenas crecen un 0,67 %.
La organización destaca que esta tendencia se mantiene desde hace más de dos décadas. Si en 2002 la agricultura representaba el 4,62 % del presupuesto autonómico, en 2026 su peso se sitúa por debajo del 1,4 %, lo que supone una reducción superior al 70 % en términos relativos.
LA UNIÓ también pone el foco en la inversión por habitante. Mientras el gasto público total asciende a más de 6.000 euros por ciudadano, la inversión específica en agricultura se queda en 82,9 euros por habitante.
Entre las partidas que registran descensos más significativos figuran las destinadas a estructuras agrarias, que reducen su dotación cerca de un 50 %; la industria agroalimentaria y cadena alimentaria, con una bajada superior al 25 %; y los programas de transferencia tecnológica, investigación e innovación, que disminuyen un 12,4 %.
La organización agraria considera que estos recortes llegan en un momento especialmente complejo para el sector, marcado por el aumento de los costes de producción, la competencia de las importaciones, los efectos del cambio climático, la necesidad de modernizar regadíos, el relevo generacional y la aparición de nuevos riesgos fitosanitarios.
El secretario general de LA UNIÓ, Carles Peris, ha señalado que los presupuestos evidencian que la agricultura valenciana continúa sin recibir una atención proporcional a su importancia económica, social y territorial. Además, ha cuestionado la inclusión de determinadas partidas que ya figuraban en ejercicios anteriores y cuya ejecución, según afirma la organización, no llegó a materializarse.