La Diputación de Castellón pondrá en marcha este verano una campaña piloto de prevención frente a la sumisión química que llegará a 40 municipios de la provincia con el objetivo de reforzar la seguridad en fiestas patronales y espacios de ocio.
La iniciativa, denominada «Stop Submissió Química! Que ningú amargue la festa», busca sensibilizar a la población sobre los riesgos asociados a esta práctica, promover medidas de autoprotección y fomentar la creación de entornos festivos más seguros.
La campaña contempla la distribución de material informativo con recomendaciones de prevención, señales de alerta y recursos de ayuda, además de pulseras reactivas capaces de detectar determinadas sustancias en bebidas. Estos elementos estarán disponibles durante las celebraciones estivales a través de los ayuntamientos participantes.
La sumisión química consiste en la administración de sustancias psicoactivas sin el consentimiento de la víctima con el fin de anular su voluntad o facilitar la comisión de delitos. Aunque puede afectar a cualquier persona, las administraciones muestran una especial preocupación por su incidencia en entornos de ocio.
La experiencia se desarrollará inicialmente en 40 localidades de la provincia y permitirá evaluar la eficacia de las medidas adoptadas para estudiar su posible ampliación en futuras ediciones.