El municipio de Bejís ha acogido la primera fase del taller para la construcción de un gran mural cerámico colaborativo, una de las actividades centrales de las II Jornadas Neobosque. Durante el pasado fin de semana del 16 y 17 de mayo, quince vecinos de la localidad —completando el aforo máximo disponible— se reunieron en las instalaciones del antiguo matadero municipal, espacio reconvertido para la ocasión en un taller cerámico, con el objetivo de plasmar la historia local a través de la azulejería tradicional.
La iniciativa cuenta con la dirección técnica de Clara Boj, profesora de la Universitat Politècnica de València (UPV), y de la ceramista Verónica Boj. Bajo su tutela, los participantes se han iniciado en el manejo de técnicas artesanales como el uso de la barbotina, el estriado y el diseño de baldosas. Para el proceso creativo, cada asistente ha aportado fotografías, objetos naturales o recuerdos de álbumes familiares vinculados a parajes, calles o viviendas del municipio, buscando reflejar la identidad cotidiana y real de Bejís más allá de las convencionales postales turísticas.
El proyecto se desarrolla de forma gratuita gracias a la cooperación institucional entre la UPV —que aporta las herramientas y materiales necesarios—, el Ayuntamiento de Bejís, el colectivo de ceramistas locales y la organización Oriwa. Los trabajos de diseño, cocción y esmaltado se prolongarán durante varios fines de semana en función del ritmo de producción. Según el calendario previsto por la organización, la obra definitiva será instalada en un espacio público de la localidad en otoño de 2026, consolidándose como un elemento de cohesión social y puesta en valor del patrimonio frente al reto de la despoblación rural.