Entre los 16 y los 21 años, el horizonte debería estar lleno de proyectos. Sin embargo, para muchos jóvenes de los pueblos del Alto Palancia, la realidad se ha convertido en un limbo de desempleo, desmotivación y desorientación educativa. Contra este aislamiento y la pérdida de expectativas, el programa Jove Oportunitat (JOOP) ha activado una solución tan innovadora como necesaria: una ‘coach’ itinerante que recorre las carreteras de la comarca para salir al encuentro de quienes se han descolgado del sistema.
Financiado por el Fondo Social Europeo y el Institut Valencià de la Joventut, este proyecto de segunda oportunidad no espera a que los jóvenes acudan a una oficina. El corazón de la iniciativa radica en el desplazamiento a municipios como Almedíjar, Altura, Jérica, Sot de Ferrer, Soneja y Viver, donde actualmente ocho participantes se han sumado a una experiencia de cambio vital. A través de la orientación personal, el programa trabaja la autoestima y el cambio de actitud, buscando que los jóvenes retomen su formación y alcancen, preferentemente, una titulación de Formación Profesional de Grado Medio.
El proceso combina las sesiones individuales con encuentros grupales semanales en Soneja, Viver y Jérica, facilitando el transporte gratuito para romper las barreras de la dispersión rural. En estas reuniones se pasa a la acción: los participantes visitan empresas locales para descubrir salidas laborales reales, reciben formación académica adaptada para obtener la ESO o certificados profesionales, y potencian habilidades digitales y de idiomas. Además, el programa pone en valor el propio territorio, mostrando que el entorno rural ofrece oportunidades estables en sectores como la gestión medioambiental, el turismo o la prevención de incendios.
El calendario de esta edición, que se extenderá de forma presencial hasta el 31 de julio de 2026 para pasar a la vía online en septiembre, incluye hitos clave para conectar a los jóvenes con el tejido empresarial. El próximo 1 de junio, la sede de la Mancomunidad en Soneja acogerá un taller intensivo sobre perfiles laborales y recursos multimedia de empleo como Portalemp y Labora. Solo un día después, el 2 de junio, la acción se trasladará a Azuébar con una jornada de voluntariado y concienciación ambiental sobre la ‘basuraleza’. Con la implicación de los servicios sociales, los institutos y las propias familias, esta brújula sobre ruedas demuestra que, en el interior de Castellón, ningún joven tiene por qué quedarse atrás.