- El taller, impulsado por la Mancomunidad del Alto Palancia dentro de su plan de puesta en valor del patrimonio comarcal, agota sus plazas y abre la puerta a crear un grupo permanente de artesanos.
Fuente la Reina se transformó por un día en el epicentro de la artesanía tradicional de Castellón al acoger un taller dedicado al trenzado del esparto, un oficio histórico que se encuentra actualmente en peligro de extinción. La iniciativa, enmarcada en el Plan para la Interpretación y la Mediación Territorial del Patrimonio (Pimtepa) de la Mancomunidad del Alto Palancia, superó todas las expectativas de la organización, que tuvo que colgar el cartel de completo ante la avalancha de solicitudes recibidas.
La formación corrió a cargo de Amparo Calero, una experimentada artesana especializada en la recuperación de saberes y fibras vegetales. Bajo su tutela, los alumnos se adentraron en las técnicas básicas de este arte ancestral, aprendiendo desde la confección de la trenza base hasta el cosido final necesario para elaborar piezas que antaño inundaban los hogares rurales, como cestos, esteras, serones y capachos.
Aunque la actividad comenzó en las instalaciones del Hogar del Jubilado, el entusiasmo de los participantes trasladó las labores de trenzado al aire libre, concretamente a la plaza de la Iglesia. Este cambio de escenario contagió a los vecinos del municipio, quienes se sumaron de manera espontánea a la jornada. Entre las anécdotas del día, un residente local compartió con los asistentes unas alpargatas de esparto pertenecientes a su abuelo; un emotivo vestigio familiar que refleja la importancia económica que tuvo esta industria en el medio rural durante el siglo pasado, antes de que el uso masivo del plástico relegara estos productos al olvido.
Debido al gran sabor de boca que dejó la experiencia, los asistentes ya han solicitado la organización de una segunda sesión para profundizar en el aprendizaje. Además, ha surgido la propuesta de crear un grupo permanente de tejedores de esparto en Fuente la Reina. Esta continuidad no solo busca preservar la identidad cultural de la zona, sino también explorar nuevas vías de comercialización y salidas económicas viables a través de la artesanía sostenible.