El arrestado, de 22 años, intentó deshacerse de un alijo de MDMA, metanfetamina y marihuana al verse sorprendido por un control preventivo.
SEGORBE | Un control de seguridad ciudadana el pasado 30 de marzo en Segorbe terminó con una detención de lo más rocambolesca. La Guardia Civil de Burriana arrestó a un joven de 22 años que, en un intento fallido por ocultar su actividad ilícita, arrojó una bolsa cargada de estupefacientes por la ventanilla de su coche con tan mala puntería que el paquete golpeó a uno de los agentes que participaba en el operativo.
Pillado por su propio lanzamiento
Los hechos ocurrieron durante la noche del pasado lunes, cuando los agentes realizaban verificaciones preventivas en las inmediaciones de una zona de ocio. Al aproximarse el vehículo en el que viajaba el sospechoso junto a otras tres personas, este decidió deshacerse de la mercancía. Tras el impacto del envoltorio contra el agente, los efectivos dieron el alto inmediato al turismo.
Al inspeccionar el bulto, los agentes comprobaron que contenía un surtido de sustancias ya dosificadas para su venta:
79 pastillas de MDMA.
18 envoltorios de metanfetamina.
16 dosis de marihuana.
Confesión inmediata
El propio joven no tardó en reconocer que la droga era de su propiedad y que su intención era distribuirla durante la jornada festiva. Además, el perro del servicio cinológico reforzó las pruebas al detectar rastros de estupefacientes en la vestimenta del implicado.
Tras la instrucción de las diligencias por un presunto delito contra la salud pública, el joven fue puesto a disposición judicial, cerrando así una intervención que comenzó de la forma más inesperada para la patrulla de servicio.
